miércoles, 29 de julio de 2009

Parecidos y cosas que se parecen

[Mientras escribo esto, escucho Las Notas, de Caramelos de Cianuro]


Sólo tengo una palabra para describir la fiesta en la playa del fin se semana:
Joroschó. En realidad, hay muchas más. Increíble, interminable, estupenda, divertidísima, grande, espectacular, maravillosa, genial. Simplemente joroschó.
La fiesta duró todo el fin de semana, de viernes a domingo, y debo decir que me encantó. Nada como tomarse algunas piñas coladas frente al mar para olvidarse de una traumática semana de exámenes. 

Entre otras cosas, parezco un gracioso tomate pintón con muchas ganas de escribir. (?) Y es posible que este fin de semana tampoco esté, ya que mi mejor amigo acaba de invitarme a una boda en el interior del país, en un hotel que queda frente a un lago. Espero que mi eme me deje ir, ya que estoy de vacaciones de mitad de año. Sería muy divertido ir con mi querido Superjoe.

¿Ya vieron La maldición de las hermanas (The Uninvited)? Si la vieron, debo decirles que fue como verme a mí y a mi hermana mayor. Cuando mi Superjoe la vio me llamó para decirme: Chama, ¡¡¡las tipas son idénticas a vos y a Amanda!!! Pero yo no le creí, hasta que entré a facebook y vi que nos había etiquetado a ambas en esta foto:



Pues sólo debo decir que la hermana mayor (la alta) es idéntica a mi hermana. Veo la foto y es como ver a mi hermana!! Quizá yo no me parezca tanto a la otra, pero Amanda (mi hermana) y yo tenemos una foto muy parecida a esa y debo decir que... asusta el parecido. 
¿La diferencia? Ninguna de nosotras tiene una maldición. 
Y hablando de parecidos, por alguna extraña razón que no logro entender, a mi mejor amigo se le ha metido en la cabeza que me parezco a Megan Fox. Ò_Ó. ¿Yo? Ehm, sí claro... y mi madre se parece a Madonna. Me he mirado en el espejo cientos de veces y no he encontrado ningun parecido con ella. Quizá un poco el pelo, o las cejas o las pestañas. O nada, y Superjoe está teniendo serios problemas de confusión. 

Un beso grande a todos, prometo pasar por sus blogs.
:-D



jueves, 23 de julio de 2009

Recuento semanal y otras vesches

Vesches que pasan por mi mente en este momento:


1. No puedo superar el hecho de que me -inserte aquí cualquier expresión grotesca que desee- en el exámen de física. 
2. Estudié tanto para que se me olvidara prácticamente todo, porque simplemente odio física y me puse nerviosa (lo cual NUNCA ocurre)
3. ¡Mañana es el último exámen! Y es mi materia favorita, literatura.
4. Y mañana, casualmente, comienzan mis vacaciones de mitad de año, que consisten en dos semanitas de descanso lejos de la scolivola.
5. En realidad no estaré lejos del colegio, ya que vivo frentre a ese abominable recinto. 
7. Mañana iré a la playa porque el sábado un amigo celebrará su cumpleaños allá (qué original)
8. Mi cerebro y mi ego estudiantil siguen afectados por el exámen de física. ¡¡Qué experiencia horrible y traumática!!

Entre otras cosas, el concierto de Ricardo Arjona fue espectacular, y aunque hay gente a la que le gustaba más antes, a mí me sigue pareciendo maravilloso y joroschó.
¿Alguno de ustedes conoce la banda Placebo? La comencé a escuchar hace poco y debo decir que me gustó mucho. Sobre todo una canción que se llama Happy you're gone del disco que sacaron en junio de este año, Battle for the sun. 

Estoy leyendo Noticia de un secuestro, de Gabriel García Márquez, y cada vez siento que lo amo más. Hace un par de meses leí La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, también de él, y me encantó. Y qué decir de Cien Años de Soledad. Simplemente joroschó.

miércoles, 15 de julio de 2009

Círculo Vicioso

Los encuentros furtivos dejan huecos; a esos huecos se les llama soledad.


Y la soledad sólo puede ser reemplazada por otro encuentro furtivo.

360 grados disolutos.

viernes, 10 de julio de 2009

Worst friday ever

Pensé que sentir un nudo en el estómago durante toda la semana era incómodo y desagradable, pero hace cinco minutos me di cuenta de cuán equivocada estaba.

Siento como su el corazón quisiera salírseme por la garganta. Los latidos son ahora fuertes golpes en mi pecho que no me dejan concentrarme.

No puedo escuchar nada. Nada más que un zumbido aturtidor, mientras las voces de mis compañeros se escuchan en el fondo.

Y de repente comienzo a sentir un calor recorrer mi espina dorsal. Un calor tan familiar, que automáticamente toco mis manos, para sentirlas frías. Cierro los ojos y aprieto los párpados, para frenar las lágrimas de... de... ¿De qué?

De decepción. Rabia. Disgusto. Impotencia. Estupidez. Dolor.

Eso es en lo único que puedo pensar mientras mi clase de informática se hace cada vez más irreal. Y el día aún no termina.

martes, 7 de julio de 2009

5to piso

Desde el quinto piso se ve la esperanza y la nostalgia, los atardeceres tristes y las noches de neón. Desde el quinto piso se ve mi fantasma persiguiéndome a mi mismo, y se ve la gloria huyendo de los peatones sin destino.

Desde el quinto piso pasan los días presurosos, la poesía de los locos y la amargura de los cuerdos. Cada día, pasan por la vetana como en el cine, actores de la vida improvisando historias. Yo no sé quien me mandó a ser testigo en la ventana, cristal desconsolado, puerta al infinito, vendaval de personajes.
¿Cuántas veces te vi pasar sin acercarme? ¿Cuántas veces me viste allí tan idenfenso, detrás del lente que vigila todo y se conforma? Yo te quiero decifrar mientras caminas, agazapando como espía en mi escondite.
Cuántas ganas de adherirme al entusiasmo de esos que deambulan como sombras, con destino a ningún lado. Yo soy el que te vio dama invisible exagerar aquel escondite frente a aquel desconocido. Yo te vi extender la mano policía y llevarte a tu bolsillo la mordida. Vi al político limpiando el beso que diera a aquella indigente en la banqueta. Claro, muy claro vi pasar al culpable de mis mil noches en vela con su cara de inocente.
Quinto piso del destierro, dame un ciento de papel si te es posible, para hacer la crónica del barrio, del país y de los sueños. Yo no quiero ir a otra parte. Aunque a veces compro el diario en la otra calle y apuro algún café donde don Pedro.
Siempre vuelvo a este lugar donde no hay nadie, y construyo mi país entre nostalgias, aquí vivo... con el gris de la nostalgia mientras se pueda.
Quinto piso...... mi trinchera.

-Ricardo Arjona.
(Texto extraído de su disco 5to piso)



Sé que hoy te verás mejor en vivo,
y tus letras hablarán tan claramente
que me harán sonreír una vez más.

sábado, 4 de julio de 2009

Temblores e imaginación

Se supone que ayer iba a publicar una entrada pero por cuestiones de la vida no pude. Ahora les voy a contar mi última aventura.

Ayer fui al show de talentos del Colegio San Agustín, porque un amigo me invitó a verlo cantar con su hermana. Y pues, indistintamente que M. y su hermana C. sean mis drugos, debo decir que fueron los que cantaron mejor. En realidad, su presentación fue tan joroschó, que la gente se puso de pie para apludirles. :D

Cuando el show finalizó, a eso de las diez y media pm, nos dirigimos a Bennigan's a comer. Estuvimos un largo rato allí y luego me dejaron en mi casa. Eran las doce y media.

No tenía sueño, así que me puse a jugar The Sims 2 en la laptop de mi hermana. A la una y veinticinco me acosté. No estaba yo completamente dormida cuando derepente... la cama se comenzó a mover de una manera muy joroschó. O_Ó, y juro, oh drugos míos, que pensé que se trataba de algo referente al más allá, que los espíritus del mal venían a buscarme y por eso movían mi cama. En realidad, mi imaginación inclusive llegó a pensar que se trataba de un sueño alucinógeno. Luego me senté y me di cuenta que la puerta también sonaba y mis vesches y libros se estaban callendo de su lugar.

Ok, esto definitivamente no es algo de otro mundo, no señor. Es algo demasiado real. Cuando todo se dejó de mover, me volví a acostar y todavía sentía que las cosas se movían. Me quedé dormida rápidamente.

Cuando me desperté esta mañana mi querida eme me dice:
¿No sentiste el temblor de esta madrugada?
Entonces me sentí idiota porque yo juraba que se trataba de un sueño o de algo sobrenatural.
Y luego suena el timbre y era mi primo (que vive al lado de mi casa) y mi madre le hace la misma pregunta a lo que él contesta:
¡Ah, entonces fue por eso que me caí de la cama!
¬¬
Idiota.

La cuestión es que esta madrugada tembló en Panamá, y el temblor llegó a 6 en la escala de Ritcher. Se esperan réplicas durante el día. O_Ó.

Que Bogo y Monesvol se apiaden de nosotros, oh drugos míos.

Me encantan los brazos de T.
Y me encanta el color de su camisa.
Mi profesora de geografía del año pasado estaba loca,
me odiaba y estaba enamorada de T. Decía que se
parecía a Clark Kent. (?)
XD

domingo, 14 de junio de 2009

Las Aventuras de Miss Adore

Entré al blog y lo primero que hice fue fijarme en la fecha de la última entrada. Treinta de mayo. Lo que significa que tenía el Loft muy abandonado, pero como podrán notar, he vuelto. 

En los exámenes me fue bastante bien, aunque en física y matemáticas pudo haberme ido mejor (¬¬), pero de resto no puedo quejarme. Ahora les contaré un poco sobre lo que ha sucecido en mi vida estos días.

Me metí en un concurso intercolegial de lieratura, y me aceptaron. Se eligen tres cuentos por colegio, lo que hace un total de 40 cuentos (si no me equivoco) en total, y de esos 40, los tres mejores serán publicados. El cuento que escribí se llama Réquiem de un amor, y es basado en una historia real, o algo así como "le sucedió al amigo de un amigo". Sería muy joroschó si ganara.

Y para finalizar, les contaré mi pequeña aventura del día viernes:
Luego de la clase de química, teníamos que ir al laboratorio de informática, pero yo no tenía nada de ganas de ir, así que a mi druguito T. (el valiente caballero, con ínfulas de CoolMcCool que protagonizó conmigo El susto de mi vida) se le ocurrió la brillante idea de escaparnos.
Si no queremos ir, no vayamos.
¿Y a dónde, mi pequeño genio, se supone que iremos para que nadie se de cuenta que nos escapamos? 
Fácil, al tercer piso. 
El tercer piso, es el piso que está arriba al piso donde se encuentra mi salón, en el último edificio del colegio. El third floor tiene cinco salones de los cuales sólo uno es utilizado (el aula de artes plásticas/artística). Por lo tanto, nadie va nunca allí y está siempre muy solitario. Así que el valiente T. y yo subimos las escaleras y en busca de un salón al cual meternos. Pero todos estaban cerrados. 
Genial, ¿y ahora qué?
T. esbozó una sonrisa que decía: no hay nadie más brillante que yo en este lugar, y sacó una tarjeta de su billetera, y así de fácil como se respira, abrió la puerta de uno de los salones. Entramos y el mesto tenía un olor medio raro, el cual no supe identificar. Nos sentamos en el suelo, en un lugar donde no pudieran vernos y comenzamos a charlar tranquilamente. Estuvimos un rato así, hasta que una sonrisa se dibujó en el rostro de T., una que yo conocía demasiado bien. Porque esa sonrisa pícara sólo podía significar una cosa. Y en ese momento acepté mentalmente lo que tanto me había empecinado en negar, pero que todos mis drugos me decían siempre: T. quiere algo contigo. Pero nadie sabía a ciencia cierta si ese algo era serio, o un simple making out. Aunque yo estoy 100% que se trata de la segunda opción, puesto que él nunca ha intentado nada conmigo, bueno, excepto por...
¿Qué? Pregunté nerviosamente.
Tengo una idea muy buena.
No confió en tus "muy buenas" ideas, T.
¿Por qué? Deberíamos hacer algo divertido, y a mí se me ocurren muchas cosas. 
Tampoco confío en tu definición de divertido.
¿Segura? 
Se acercó peligrosamente -y digo peligrosamente porque ya estábamos sentados bastante cerca, uno junto al otro-, y me sonrió una vez más. Yo desvié la mirada y sentí su respiración en mi mejilla izquierda.
¿Estás nerviosa?
Giré el rostro para encontrarme con sus ojos de color almendra, brillando. Y justo en el instante en que él rozó sus labios con los míos, escuchamos unos pasos.
Era mi momento para dar gracias por la interrupción, cuando me di cuenta que pasos en aquél pasillo no era nada bueno.
T. me miró sorprendido y asustado, y de repente, los pasos se detuvieron.
Mierda, no otra vez. Dije, recordando como habíamos escuchado unos pasos que luego se detuvieron, la vez de la casa abandonada.
Y al detenerse los pasos, escuchamos el ruido de unas llaves. Sí, unas llaves que estaban abriendo la puerta del aula donde nos encontrábamos. T. y yo nos miramos asustados una vez más y nos pusimos de pie rápidamente. Nos escondimos al lado de unos casilleros viejos que allí estaban, ya que de esa manera, la persona que abriera la puerta tendría que asomarse o entrar completamente para vernos. Sentí que mi corazón iba a salírseme del pecho cuando alguien entró al aula. Ese alguien encendió las luces por alguna razón, y dio unos cuantos pasos... los suficientes como para poder ver que había dos adolescentes pálidos en ese salón abandonado. Yo no pude verle la cara, por la posición en la que me encontraba, sólo pude escuchar un murmullo y luego como esa persona se devolvía por donde había venido, y cerraba la puerta tras de sí. 

T. y yo nos miramos nuevamente, y no pude evitar reírme a carcajadas por lo que acababa de pasar. Él me miró sosprendido, pero luego se unió a mi risa. 
Siempre te ríes cuando estás nerviosa. Fue más una afirmación que una pregunta.
¿Quién era? Pregunté cambiando el tema.
Uno de los señores de la limpieza.
¿Crees que vaya a buscar a alguien para acusarnos?
No creo, ¿tienes idea de cuánta gente habrá encontrado ese tipo en estos salones? Y en condiciones muy diferentes a la nuestra.
No pude evitar reír ante aquél comentario.
Agradecí nuevamente que el resto de la hora se pasara rápido, sin ningun problema, y que T. no intentara nada más. Cuando el timbre sonó, salimos rápidamente del aula, bajamos las escaleras y entramos a nuestro salón como si nada hubiera pasado, a esperar que nuestros compañeros llegaran.



Aquí pueden ver una foto del famoso pasillo, 
tomada por mí el último día de clases del año pasado. 

Sin más, me despido de ustedes, mis queridos drugos.
:-D

 
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